Bitcoin, ¿es o no una nueva forma de dinero? / Luis Torras


#22

Tú dices papa, yo digo patatas.


#23

¿Entonces me dices que tú crees que el gobierno de Venezuela es confiable?


#24

No me conoces. No sabes quien soy. No hay motivos para que confíes en mi y te pago con una pepita de oro.

Seguramente una vez que verifiques que en efecto es una pepita de oro, y que verifiques que pesa lo que dije que pesa, aceptarías el pago sin problema, porque confías ¿en mí? ¡nah! en la pepita.

Esa pepita por si misma tiene respaldo y el respaldo de esa pepita es QUE TÚ crees que la pepita vale.

Aquí es donde los keynesianos salen con el chorro de babas del “valor intrínseco”, que está muy bien para los marxistas y si materialismo histórico, pero los que no somos marxistas no podemos creer en eso, porque creemos que el precio es una cosa y el valor es otra. Creemos también que el valor es un concepto subjetivo que depende del individuo que valora.

Así tenemos que el valor intrínseco de un rollo de pabilo puede ser muy distinto para ti, que lo quieres para hacerle un papagayo al vecinito, que para mí que lo necesito para hacer las hallacas un 23 de diciembre a las 10 de la noche, donde no hay donde comprarlo.

El concepto de “valor intrínseco” es un anticoncepto. No existe tal cosa como valor intrínseco.

El oro vale porque un grupo de personas hace muuuuchos años necesitaban de un producto que superara las trabas del trueque, Sobre todo la parte de quiero una carreta y tengo 20 gallinas entonces tengo que buscar a alguien que tenga una carreta, que la quiera vender y que encima, necesite 20 gallinas.

El oro es un objeto escaso, infalsificable, divisible, portable, medible y nos sirve perfectamente para lo que queremos. Cambiemos cosas por oro, y luego cambiemos oro por lo que nos salga del nabo.

¡Ea! ya tenemos dinero.

¿Y por qué oro? pues porque sí, porque todos en ese momento por consenso llegaron a la conclusión de que el oro valía. Valía. Valor. Se pusieron de acuerdo y le dieron al oro un valor.

En este caso no vale el “es así porque siempre ha sido así”, hay que conocer en que momento pasó a ser así para entender por qué en este caso es así aún cuando nunca antes había sido así.

Las crypto aparecen y un grupo de personas, por consenso, dicen: “esto vale” ¿por qué vale? porque nos sale del nabo, si a ti no te parece que vale, vete al cuerno y no lo uses.

Solo que cada vez hay más gente que se une al consenso, “eso vale”, y mientras más gente cree que eso vale, pues más vale.


#25

¿Víste, @mdk, que no eran papas y patatas? Tú hablas de confiar en la otra parte. Nosotros hablamos de confiar en el medio de intercambio.


#26

El valor intrínseco tenía sentido cuando el papel moneda estaba respaldado por bienes tangibles. Hoy en día, con dinero basado en deuda y con dinero inorgánico, pues el concepto es una burla cruel.


#27

Me parece que poseemos un punto de vista semejante, pero enfocado desde diferente ángulo.

Yo, presumo que las personas que confían en el Bitcoins, lo hacen no porque otras personas lo hacen, me imagino que tiene que ver con el hecho que hay una estructura armada, que dan certeza de la “existencia” de esa moneda, es decir, es rastreable.

A mí, me suena a confianza en terceros.

Es como cuando se ven los estados de cuenta, no es necesario ir al banco a que te muestren los billetes, para saber cuánto hay y de donde vino.

Y disculpen lo ignorante que les pueda yo parecer, pero realmente npi sobre el tema, y me gusta aprender, y la mejor manera es a través de la controversia.


#28

La confianza es en el sistema no en la gente. Confío plenamente en que nadie ha conseguido una brecha en la idea.

En la gente no confío automáticamente pero, por suerte, no hace falta en ésto la confianza.


#29

Conste, que pese a mi afirmación anterior, en mi experiencia, la mayoría de la gente es honesta. La cantidad de gente deshonesta es inferior, largo, al 1%. Más cercano al uno por mil.


#30

No tienes porque pedir disculpas por nada. Todos somos ignorantes, solo que ignoramos cosas diferentes

Volviendo al tema, me dices que mi padre he estudiado el asunto, verificando la estructura armada y por eso confía. :joy:

Las “personas”, que podemos llamar “el mercado”, son cientos, miles, millones de personas, con pensamientos distintos y motivaciones diferentes,

Creer que puedes saber las motivaciones de millones de personas, es… inocente.

Quien conozca TODAS las motivaciones del mercado, podría manejar el mercado. Es imposible, pero eso no ha desanimado a los socialistas a seguir intentándolo.

Créeme, no se puede.


#31

Ernetinas ¿Por qué dijiste en ND, palabras más, palabras menos, que el Bitcoin iba a espicharse en un fututo porque la tecnología detrás de él iba a dar problemas?

Me interesa saber tu razonamiento al respecto, claro si se puede.


#32

No, no dije que se espichará, dije que tiene problemas técnicos (Draco podrá explicarlo mucho mejor que yo) que en mi opinión en caso de no resolverse, traerán ciertos problemas. Pero “desaparecer”, pues me da que no, porque el bitcoin no solo tiene un valor, sino que tiene un precio.

Por lo demás… queeee ladilla con los apocalípticos, sin vaina que parecen evangélicos anunciando el juicio final.

¡SE DERRUMBA EL BITCOIN! ¡DESPLOME! ¡ESTALLA LA BURBUJA!

Después la cosa se estabiliza y ni dicen ni pío, hasta que vuelven otra vez con su frufru.

Dime tú el García Bachs, ese tipo tiene un orgasmo cada vez que el bitcoin cae, en contrapartida creo que cuando sube no se le para por una semana.


#33

Gracias por tu respuesta. Esperemos que Draco de su opinión.

Yo lo que veo como un problema es que ante tanto valor que está tomando el Bitcoin ser hacker será el oficio más lucrativo del mundo. La seguridad de las web que trabajan con las cripto ha dado mucho que desear y creo que si no mejoran eso se generará desconfianza y estancamiento en ese mercado.

A García Banch le apoyo más cuando habla de política que cuando habla de economía. Paradójicamente me parece mejor político que economista.


#34

El BTC tiene un gran problema con el que se ha estado lidiando el último año. El costo de las transacciones se está elevando demasiado, además de los cada vez más frecuentes embotellamientos en la red, y la gente del Blockchain está tratando de joder desde hace rato.

No han podido, de hecho, han perdido terreno en la batalla pero eso no los ha eximido de seguir intentándolo. Son socialistas, eso lo dice todo. No pueden quedarse tranquilos.

El asunto es que se ha estado alejando de la idea original de usarlo en microtransacciones. Es imposible con la actual implementación. Los forks que ocurrieron éste año fueron intentos de solventar esa situación. El problema es que la comunidad funciona bajo el principio del concenso, en otras palabras, el mercado decide si le gusta o no la propuesta y democráticamente gana o pierde terreno. Aunque está claro que hay que abaratar las transacciones, no está tan claro cual es la ruta para hacerlo.

En todo caso, no hay que perder de vista una cosa que todos parecen olvidar. La tecnología no tiene ni siquiera 10 años. Está en su infancia y todavía le falta mucho tramo por recorrer. Es difícil saber si dentro de una década, lo que resulte, se parecerá siquiera a lo que hay ahora.

La tecnología de las cadenas de bloques se queda, eso es indudable. Sus aplicaciones finales son las que están por verse.

Otro punto pendiente es la prueba de trabajo. Es una parte esencial que necesita pulirse pero todavía se está buscando la solución más justa. Básicamente se puede teorizar lo que uno quiera pero esas cosas solo se pueden probar en la práctica.

El hecho de que el BTC haya llegado hasta aquí no quiere decir que seguirá existiendo en el futuro. Yo creo que no lo hará, está bien como idea inicial pero, tarde o temprano, aparecerá un rival con una mejora tecnológica que lo barrerá del panorama.


#35

Ante todo Feliz Año Nuevo a todos.

Gracias por tu punto de vista Draco.

Dejo aquí un artículo que me resultó interesante:

Aclaraciones a la opinión de un economista sobre las criptomonedas

Publicado por Luis Esparragoza, Diciembre 25 de 2017.

En mi haber con las criptomonedas y blockchain, si de algo me he dado cuenta es cómo, al menos en Venezuela, el tema ha ido tomando auge en muchos sectores de nuestra agitada sociedad. Entre quienes se toman la libertad de opinar, los economistas de la vieja guardia, hacen buenos intentos por ilustrar y definir de qué va esto.

Lastimosamente, sin querer decir que somos expertos por los riesgos que esta atribución insensata implica para nuestros lectores, estos profesionales del análisis y opinión de lo económico no recurren a otros profesionales especializados en Bitcoin y blockchain en búsqueda de conocimiento.

Recientemente, a propósito del anuncio de la emisión del Petro, la criptomoneda del estado venezolano, me topé con un artículo escrito por el economista Jose Toro Hardy, titulado ‘Criptolocura: el petro’, donde se cometen algunas imprecisiones que creo oportuno corregir en este escrito.

El error más frecuente es asegurar que las criptomonedas son anónimas. Es cierto que el funcionamiento y concepto de la tecnología blockchain se presta para aseverar que sus transacciones e identidades participantes son anónimas, pero lo cierto es que la gran mayoría de los proyectos de criptoactivos son pseudo-anónimos. Con esto se quiere decir, que toda la información sobre los procesos de una blockchain son visibles a través de exploradores diseñados con este propósito, de los que realizamos un tutorial para aprender a utilizarlos, por lo menos en el caso de Bitcoin.

Vale la pena mencionar el caso del robo a Mt. Gox y el rastreo de los fondos hasta la casa de cambio BTC-e, así como, ver la infinidad de noticias acerca de las preocupaciones de los gobiernos por las políticas de las casas de cambio en cuanto a la identificación de los clientes y usuarios. Este fue un tema recurrente durante este año, por lo que cabría destacar que para poder convertir un criptoactivo a moneda oficial (dólar, euro, bolívares), se debe pasar por la inicial certificación de la casa de cambio y la validación de la entidad bancaria para depositar ese dinero ahí. Ciertos comportamientos como los constantes depósitos de cantidades exorbitantes sin duda llamarían la atención del banco y de las autoridades financieras, que son los responsables de dedicarse a esta tarea. La tecnología no tiene la entera responsabilidad de evitar esto.

Otro punto en el que insiste es la afirmación de que las criptomonedas no podrían ser emitidas por un estado. En realidad, una criptoactivo puede ser lo que quiera. Puede ser desde un método de pago como Dash, un activo humorístico como Putincoin o Dogecoin, humorístico-lúdico como Pepecash y hasta una mascota como los CryptoKitties. Incluso, puede ser lo que el usuario quiera, como sucede en la plataforma Waves, donde el usuario puede diseñar y emitir su propia ficha de blockchain para adaptarla a fines empresariales y de segmentos de mercado específicos. Las criptomonedas no están exentas de ser emitidas por gobiernos, muchos de los cuales ya han sugerido la posibilidad de emitir su propia moneda nacional o participar en proyectos con criptoactivos.

Toro Hardy asegura también que el pago de sobornos a un funcionario no dejaría huellas si se hace con criptomonedas, lo cual es falso. La información registrada en una blockchain está protegida con criptografía, de manera que resulta imborrable, inalterable y verificable en tiempo real. Todos los participantes de una blockchain crean su propia identidad, que para fines comprensivos se denomina como ‘cartera’ o dirección, una combinación de dígitos alfanuméricos únicos e irrepetibles. Ahora, la información de la persona que la utiliza como su nombre, dirección y foto, se desconoce. Pero precisamente allí entrarían las casas de cambio al aplicar políticas KYC (Know-Your-Costumer) o Conoce a tu Cliente, para evitar que una vez depositados los fondos allí estos se conviertan a dólares o euros en caso de que, por ejemplo, el usuario presente un historial de comportamiento financiero que sugiera su relación con actividades ilícitas.

Nuevamente, ante la afirmación de que el anonimato es el principal atractivo para los usuarios de las criptomonedas, yo me atrevo a considerar esto como un dato falso. De hecho, hasta donde no arriesgar nuestra seguridad personal lo permita, los bitcoiners somos bastante dados a difundir las bondades de esta tecnología. Tanto que parecemos apóstoles de Satoshi Nakamoto y podemos ponernos tan intensos como un vendedor de Herbalife.

Hay otros atractivos aparte de la discreción, como la tendencia inflacionaria controlada de los criptoactivos, las criptofinanzas son un punto de interés para quienes deseen multiplicar su dinero y establecer una parte importante de capital. Además, la descentralización como propuesta resulta trascendental para diversas instituciones incluso políticas, siendo un fenómeno que parece cada vez más necesario en orden de dar el siguiente paso para el desarrollo de la humanidad en estos nuevos tiempos. También, las criptomonedas ofrecen ser herramientas financieras útiles, que destacan por su portabilidad, usabilidad, rapidez, seguridad y liquidez, lo que ha causado una enorme confianza en ellas y por ende, un aumento de su valor.
Hardy argumenta que en base a que el gobierno venezolano creó el Observatorio Blockchain, conformado por especialistas para velar por la correcta aplicación de la tecnología, la red en la que se basaría el Petro no sería descentralizada en cuanto a su procesamiento. Desconociendo que aunque el concepto de descentralización va más allá de la conformación de la red de mineros, por lo general el equipo desarrollador de un proyecto blockchain no participa en empresas de minería de criptoactivos, pues esto en algún punto podría generar un conflicto de intereses. Para muestra de ese caso, la aparente alianza entre empresas como Bitmain y el proyecto Bitcoin Cash.

Por último, y no menos importante, creo oportuno aclarar las diferencias entre lo virtual y lo digital. Las criptomonedas no son virtuales, son digitales. Lo virtual es una representación o la recreación de algún objeto o componente de la realidad, en definitiva una mentira; mientras que lo digital es relativo a lo informático, a lo matemáticamente generado, pero sobre todo se distingue por su veracidad. Las criptomonedas son registros de información protegida criptográficamente contra cualquier manipulación o extravío, siendo representaciones digitales de un valor.

A pesar de estas imprecisiones, Toro Hardy acierta en que el Petro se crea para evadir sanciones financieras internacionales contra Venezuela y que por esta razón pudiera no ser aceptado por otros países aliados. Sin embargo, dependerá de ellos la última decisión en ese sentido. En cuanto si consiguen un vacío legal que no cubra el comercio de materias primas y activos por medio de criptomonedas, o si deciden saltarse las advertencias de los sancionantes como Estados Unidos y la Unión Europea.

link: https://www.criptonoticias.com/opinion/aclaraciones-a-la-opinion-de-un-economista-sobre-las-criptomonedas/


#36

Un economista que no se convierte en gallina piroca cuando habla de BTC.


#37

https://www.bbva.com/es/bbva-indra-realizan-primer-prestamo-corporativo-tecnologia-blockchain-mundo/

No es Bitcoins, pero creo que va aquí


#38

Si la banca se tira un peo, hacen una nota de prensa indicando que se han tirado el primer peo de la historia con el uso de tecnología y herramientas punta.